EL CÍRCULO DE NEWTON. De Inma Luna
Ella dice que se pasa la vida derribando puertas que se encuentran abiertas, y al leer su poemario vemos que razón no le falta en absoluto.
Su lucha constante entre los elementos la hace tener un interrogante interno bailando como la espada de Damocles sobre su cabeza, nos referimos a la palabra CERRAR. Si aplicamos un silogismo deductivo comprobaremos que para abrir algo tiene que estar cerrado y viceversa.
Así en su poema Lo que no fuimos nos tropezamos con ella.
Esperaba tenerte cerradamente.
Como un rayo que cruza de un extremo a otro
Este cuerpo sin límites que desvaría.

Rompe con la monotonía del espacio tiempo y nos aplica un poema de electrodomésticos para agenciarlos unos rasgos que de ninguna manera deberían ser innatos, y así recapacitemos en que alguna vez nos hemos sentido como una lavadora, o como una tostadora.
Electrodoméstico 1: lavadora
Si me ponen detergente en la cubeta
me atorrará los ojos, las narices,
no podré respirar el agua turbia de mis axiomas.
(…)
Electrodoméstico 2: tostadora.
Me bajan,
me calientan, me pongo a cien,
me gusta esta llama de infierno
porque me descompone.
(…)
Hay diversidad de temas y ninguno relacionado. Son como sugerencias, emociones que vienen y van en un momento dado. Así parece la autora: dispar, solícita, elucubrante, admiradora y a la vez admirada, sugerente, pensante… ¿Qué más se puede pedir?
Bueno… que la lean… tal vez.
Por Monika Iglesias.
