I Jornadas de Poesía Experimental en Euskadi: RECITAL
La segunda velada fue un Recital de Poesía y exposicion de Video-Creaciones en el Café-Teatro MOET. El local que no es precisamente pequeño permitió la asistencia a un número importante de oyentes a los que tuvieron que hacer frente las recitantes con sus poesías como única arma. Como os transmito la cronica de Marisa Gutierrez a continuación lo único que quisiera hacer es algo que considero de justicia, felicitar al propietario del MOET. Uno de los elementos que hacen que le gente se aleje de la poesía y del arte en general muchas veces es la lejanía de los medios donde se exponen o realizan. Sin embargo el Cafe-Teatro MOET nos permite llevar la poesía alli donde la gente está, en un bar, tomando algo con la novia y los amigos y que de repente se encuentra inmerso en medio de un recital que como mínimo no le deja indiferente, le guste o no. Si el objetivo era acercar la poesía a la gente el MOET ha sido un elemento fundamental en el mismo y por eso se lo agradecemos.
POEMAS, COPAS Y VÍDEOS por Marisa Gutierrez
Me resulta muy difícil escribir la crónica del recital de poemas que se celebró en el Café-Teatro Moet de Sestao el pasado 25 de noviembre, porque yo fui una de las tres mujeres que leyó allí sus textos. De todas maneras, creo que lo voy a hacer sin pensarlo demasiado, con la misma actitud con la que acepté la invitación para leer que me hizo L.U.P.I. colectivo propiciador de las I. Jornadas de Poesía Experimental de Euskadi. Cuando me llamaron para invitarme, me pareció que debía ser tan clara y contundente mi negativa -¿cómo me llama para esto esta gente, si yo nunca leo en público? , ¿cómo se les ocurre proponerme una cosa así, si yo nunca he hecho una cosa parecida?-, tan sin fisuras, que yo misma, dentro de mi cabeza, empecé a mosquearme. ¿Y, por qué, no?, me dije a mí misma; es tan absurdo, por insólito para mí misma, que quizá merezca la pena probarlo.
Así, tan temerariamente, me embarqué en el asunto. Y así –aunque tengo que confesaros que voy corrigiendo mientras escribo- estoy ya en este segundo que quiere acercaros a esa tarde de vídeos, copas y poemas. Claro, antes hubo, al igual que para mis compañeras, horas de reflexión y dudas sobre los poemas escogidos. ¿Coger sólo de los últimos, para que sean nuevos para quienes escuchen?, ¿hacer como una especie de recopilación de todas las épocas?, ¿seguir un hilo temático que una los textos? , ¿introducir cada poema para que la gente tenga también el contexto?, ¿leer los textos de una forma muy sobria, para que los poemas se defiendan, si pueden, solos?. Y así mucho rato. Al final, la tarde del 25, tras tanto autointerrogatorio, me acerqué a Sestao bastante nerviosa, con ganas, eso sí, de ver el espacio en el que tendría que leer. Yo quería sentarme. ¿Habría una mesa y una silla? ¿Y un micrófono? Había uno pero no dos, así que desistí de leer mi “Madre Tierra” al alimón con Txaro Sierra, que amablemente el domingo anterior me había invitado a comer a su casa para leer previamente el poema conmigo.
Esa tarde en Sestao vimos también vídeo-creaciones. Voy a copiar del programa sus autores, para no olvidarme de nadie: Manuel Macías, Kuku Bazar, Mary Zurbano, Lucas Rodríguez, Fausto Grossi, Patxi Serrano, Juan Crego, Vicente Gutiérrez y Revista La Bolsa”. Pero yo, tengo que decir la verdad, estuve esa tarde más atenta a las palabras que a las imágenes.
Fui la primera en salir a leer. Y la cosa es que me gustó. Me gustó enfrentarme a algo que en principio me intimidaba. Agradecí el silencio de toda aquella gente y su atención. Que me dejaran contarles cómo veo yo algunas cosas. Y, claro, me encantó ver, por ejemplo, a alguna gente que hacía tiempo que no veía. Todo eso.
Mónica Iglesias fue la segunda en leer. Una mujer bilbaína de nacimiento pero santurzana de vida y corazón que afirma escribir “como me da la gana” y cuya obra, como ella misma explica, ha pasado por diversas facetas, una de las cuales, en sus palabras, “la obscena”, está muy presente en sus textos. “Soy la puta de tu cena, / la que ve pollas inseminadas / mientras le lava los pies bajo la mesa”, comienza uno de los poemas que leyó, un texto sobre María Magdalena titulado “La otra”, que incluye también estos versos: “Tuve que tragar su saliva, / como si de semen se tratara / cortándome así el coito / que con el melenas me imaginaba”. “Triángulo”, por ejemplo, comienza así: “ Besé a una mujer / y su saliva me supo a miel, / Miel que cayó en mi garganta / hasta llegar a la entreplanta”. Y muchos versos más, de los que pudimos disfrutar “en vivo” en Sestao.
Carmen Campelo estaba muy resfríada, con la voz hecha polvo y no precisamente en las mejores condiciones para leer en público. Pero ahí estuvo, como una valiente, dando voz a una obra en la que las mujeres, como es su deseo, también para la vida, son las protagonistas. “Es fácil provocar un incendio / desde la rosa de la boca / al monte de Venus, / Que los ojos se salgan / de las órbitas, / linternas de deseo. / Crear una ilusión es fácil. / Después cuando se apaga el fuego / lo difícil es amar”, dice uno de sus poemas. Y otro, “El 20 de Marzo del 2003”, comienza: “Me preguntó qué sentiría / si el agua de mi ducha fuera radioactiva”. Bastantes más, mucho mejor, incluso ronca, en su propia voz”.
Quiero creer que las personas que estuvieron ese sábado en Sestao estuvieron a gusto. Para mí fue una buenísima tarde. Y la verdad es que me siento agradecida por haberla vivido. Así que le doy las gracias a Juanje, que ha sido el principal impulsor de estas I. Jornadas de Poesía, y a sus amigos de LUPI, que le han ayudado en ese trabajo. A Txaro Sierra, por su estupenda comida en su casa (¡ah, qué maravilla que alguien te prepare y te sirva con tanto cariño una comida cuando ya no tienes madre! ¿eh, César Vallejo?) y por su ayuda para una lectura que al fin no se materializó. Y, por supuesto, a toda la gente que estuvo en el Moet. Eskerrik asko gustioi eta, posiblea ba da, hurrengo arte!
